lunes, 12 de enero de 2009

DE LA HABANA A VARADERO

Las valijas ya habían quedado en depósito, así que nos sentamos un rato en el lobby. Salí a la vereda a disfrutar del paisaje que se veía; crucé la avenida hacia el Malecón donde me acodé, más allá el mar se agitaba con el viento cálido de la siesta. La reverberación del sol me hizo regresar rápidamente al reparo del interior.
Mientras veía los hermosos arreglos florales ubicados en diferentes rincones, observaba disimuladamente los trajes de un pequeño grupo de personas, que evidentemente provenían del África; bellos y coloridos trajes, túnicas con pliegues, tanto hombres como mujeres eran muy altos, probablemente pertenecían a un rango o clase social elevada, por la manera especial con que miraban al resto de los turistas.
Pasaron los minutos, hasta que llegó el colectivo, que contaba con todas las comodidades. Nos recogió y luego hicimos un recorrido por varios hoteles más. Fueron subiendo personas de diferentes nacionalidades que llevaban igual destino.
Íbamos por una autopista, rodeados de vegetación y montañas; a lo lejos, cuando pasábamos algún valle se divisaba nuevamente el mar de un profundo color turquesa.
Vi que aquí los cocales son distintos, un poco más pequeños que los de Dominicana, los frutos de color amarillo, mientras que conocía de color verdoso y el sabor más dulce; pregunté si eran de la misma variedad, me avisaron que pertenecían a una especie diferente. Dijeron que se trataba de cocos indios –es todo lo que pude saber-, pero se veían más vistosos.
Fuimos atravesando varias poblaciones del Departamento Matanzas, todas ellas de gran colorido, casas mas bajas coches de caballos, gran cantidad de bicicletas. Llegamos a Varadero, y seguimos de largo, hasta donde comienza el Complejo Sol-Palmeras, que también pertenece al grupo de los Hoteles Meliá, ubicado junto a varios otros en una especie de avenida amplia, llena de flores y plantas.
Nuevamente sentí la sensación de ingresar a un mundo diferente. Pájaros, flores, diversas variedades de una planta que en Argentina yo conocía con el nombre de “croto” con hojas multicolores de distintas formas. Coches de plaza con la capota baja llevando turistas de paseo, cuatriciclos, autos importados. Aquí la tierra formaba una especie de lengua; de los dos lados y hasta donde me alcanzaba la vista había veleros y lanchas navegando.
La recepción del hotel toda en mármol, sobre la pared frontal una inmensa jaula con vegetación selvática, una cascada central y cientos de pájaros multicolores llenaban el ambiente con los gorjeos y el sonido del agua cayendo. La música tropical sonaba y daba el toque adecuado que se completaba con las ropas de tonos alegres de quienes se alojaban en este bello lugar.
El Complejo estaba formado por la estructura del Hotel y bungalows. El acceso a la habitación, encendido de luces y aire acondicionado era por medio de tarjeta magnética, Yo estaba alojada en un bungalow. Tenía una puerta vidriera desde la habitación que me comunicaba con una pequeña terraza donde había un juego de jardín con sombrilla. Desde allí podía ir entre la vegetación por un camino de lajas hacia el mar o hasta las dos piscinas; una de ellas dedicada a los niños, y la otra con un puente desde el que se ingresa al bar-piscina que está en el centro de la misma.
Esa tarde, luego de deshacer el equipaje, me fui caminando para conocer el resto de las instalaciones y llegué hasta la orilla del agua. El snack bar playero estaba cerrando y el personal ya recogía las reposeras. Me senté en la arena a ver como se escondía el sol.
Desde el piano bar, llegaba con el viento la música de un viejísimo bolero. Ya era noche cerrada, me levanté, sacudí los restos de arena, tomé las chinelas y caminé descalza rumbo al piano bar. Estaba cansada, pero eso no evitaría que me deleitara con un rico “mojito” y música romántica, antes de irme a dormir.

Magui Montero
NOTA: Imágen 1 bungalow - 2 piscina con snack bar escaneadas de folleto del Hotel. 3 Fotografía instantánea tomando mojito con amigos en el Piano Bar del Hotel

10 comentarios:

Roberto Esmoris Lara dijo...

Eres una perfecta guía de turismo, Magui....
...¿Pero la off-Cuba?...
Al menos en este post (capítulo?) la acción bien podría transcurrir en las zonas "in" de Pinamar o del mismo Santiago del Estero.
Voy a esperar la próxima entrega.
(lo narras muy bien, super capa)
Te quiero, flor de los chañarales!
REL

Magui Montero dijo...

Hola Roberto! La verdad que en Varadero fue, mucho más de turismo light; mar, sol, tragos y uno que otro detalle, jijiji.
No puedo escribir sobre Pinamar porque no conozco (sgniff!)
En Santiago también hay lugares divertidos y para pasarlo bien, pero sin mar; aunque tenemos ahicito nomás nuestro hermoso Río Dulce.
Gracias por tus palabras, y viniendo tan luego de vos, para mi es una inmensa satisfacción.
Yo tambien te quiero un montonazo y te admiro, poeta de tango y mar!
Besotes!
Magui

mares dijo...

Hola Magui, eres genial contando los detalles.
Por otro lado, Varadero no es Cuba, suele decirse. Yo por ejemplo, no lo conozco como quien dice. Y ahora creo que se puede entrar a la mayoría de los lugares porque hasta hace un tiempo... not cuban allowed.
Ay Nicolas Guillén, si lo hubieras visto por un instante!
Besos amiga.

Magui Montero dijo...

Hola Mares! la gente dice muchas cosas... pero, Varadero, aun "extranjerizado" o preparado para el turismo ES Cuba... sino
DONDE?
donde
bailarás un mambo tan cadencioso,
donde
se ven flores coloridas en verano,
donde
una voz ronca va entonando una habanera,
donde
está el aroma a tabaco perfumado
donde
la morena de cintura breve y frágil
donde
vive el hombre que te sueña enamorado
donde
el Malecón suspira al mar en suave brisa
donde
sabe a ron aquel beso que me han dado.
donde
la lujuria de la luna en los cocales
donde
otro paisaje el corazón me ha robado
donde sino en Cuba con esa rara belleza
esa que se añora, porque nunca se ha olvidado.

Besitos y mi cariño unido a los versos que te dedico con el mayor afecto.
Magui
PD: Lo postearé en mi otro blog

roxana dijo...

Magui: me gustaria que entraras a mi blog, en el discurso de una preadolescente canadiense ahbalnado a todos los maduros adultos!!! Sin palabras Dura 6 minutos y esta traducido al español. vale la pena. Ahora se entiende porque no dejamos hablar a los niños y jovenes!!!! Un beso y te espero.
Roxana

Magui Montero dijo...

Hola Roxy, voy a tu blog, querida amiga.
Besos
Magui

mares dijo...

Hermosos versos!
Si en ese sentido si, sin embargo, en otros, insisto que no jaja!!

Besotes

Magui Montero dijo...

Hola Mares! Estoy en total acuerdo contigo! Y hay muchas personas que concuerdan en eso. Cuando Cuba sea libre, cuando ya no haya más temores ni tristeza será maravilloso y se la podrá disfrutar en plenitud.
Un abrazo grandotote!
Magui

RECOMENZAR dijo...

Hermosísimo me ha gustado ya que me sentí ahí besos

Magui Montero dijo...

Muchas gracias! Me alegro que te haya gustado. Esa es la idea! Que lo que vieron mis ojos, y percibí a través de estados de ánimo y sentimientos, haya sido transmitido a todos los que siguen mi blog, para poder tenerlos de compañeros de viaje!
Un beso enorme!
Magui